Para la próxima sesión vamos a aprender a convivir y sentirnos parte de un grupo trabajando estos cuentos:
- Por cuatro esquinitas de nada de Jérôme Ruillier. Cuadradito quiere entrar en la casa de los círculos, pero sus esquinas le impiden pasar por la puerta redonda. Los demás le proponen soluciones, y la historia gira en torno a si debe cambiar él o deben cambiar ellos. Antes de contar el cuento les preguntamos si ¿Todos somos iguales? ¿Qué formas conocéis? ¿Alguna vez no os han dejado jugar? Después, ¿Por qué no podía pasar Cuadradito? ¿Qué le propusieron los demás? ¿Qué os parece la solución final? ¿Cómo os sentiríais en su lugar?
La vaca que puso un huevo de Andy Cutbill. Vaca se siente menos especial que las gallinas, que ponen huevos, y un engaño de las gallinas acaba convirtiéndola en protagonista de una historia llena de humor. Antes de empezar preguntamos: ¿Qué hacen las vacas? ¿Y las gallinas? ¿Qué animales ponen huevos? Después podemos preguntar ¿Por qué estaba triste la vaca? ¿Qué hicieron las gallinas? ¿Qué cosas especiales sabéis hacer vosotros?
- Cinco palabras mágicas de José Carlos Andrés y Luciano Lozano. No son mágicas pero hacen magia cuando las pronuncias: son las palabras que usamos cada día, Por favor, ¿puedo...?, Buenas noches, Por favor, Gracias y Perdón. Seguro que hay muchas más que aunque parecen pequeñas, cambian cómo se sienten los demás cuando las decimos de corazón. Antes de empezar preguntamos ¿Qué palabras mágicas conoces? ¿Qué decimos cuando queremos pedir algo? ¿Y cuando nos lo dan? ¿O cuando nos equivocamos o hacemos daño sin querer? Al finalizar, podemos preguntar ¿Cuáles son las palabras mágicas del cuento? ¿Quién sabe porqué las llaman palabras mágicas?
Los tres cuentos nos dejan la misma idea: convivir es hacer sitio al otro, comprender al otro, cuidar lo que decimos y estar a gusto con lo que somos respentando a los demás.






Comentarios